LOS PLAY OFF NOS ESPERAN
El Albacete, que jugó con diez la mitad de la segunda parte, no se vio afectado por la derrota tras fallar Atlético de Madrid B y Oviedo, y se clasificó para jugar la fase de ascenso, aunque desaprovechó una ocasión de oro para haber acabado como segundo de grupo tras perder también Tenerife y Lugo. El Coruxo sufrió hasta el final para evitar el puesto de promoción al que se vio relegado durante parte de la jornada por las victorias de sus cuatro rivales directos. El empate le abocaba a ser quinto por la cola pero un penalti inexistente le dio la oportunidad de conseguir un triunfo que le permitirá jugar otra temporada, la tercera, en Segunda B.
Había salido el Albacete decidido a no fiar a terceros su pase a la fase de ascenso y pronto comenzó a generar ocasiones de peligro ante la meta de Alberto. Sergio Molina y Adriá fueron los primeros en poner en aprietos al cancerbero local, quien, a los diez minutos de juego, contó con un aliado inesperado para evitar el 0-1. Una buena combinación en la parte izquierda del ataque del equipo albaceteño la finalizó Adriá con un trallazo que se estampó en el travesaño de la portería del Coruxo.
El conjunto local, algo parsimonioso, parecía más pendiente de saber qué sucedía en otros campos para obrar en consecuencia. Su juego, excesivamente plano, apenas ponía en aprietos a los pupilos de Antonio Gómez, sobrios atrás y con una mayor intensidad en el juego.
Sin embargo, coincidiendo con las noticias que llegaban de las derrotas del Atlético B y Oviedo, el equipo manchego redujo su dominio frente al equipo vigués, que pasó a discutir más la posesión de la pelota y empezó a desperezarse.
Buscó el juego asociativo el conjunto de Josiño Abalde, pero sin brío ni ideas para superar la férrea línea defensiva del Albacete. El Coruxo, ante la falta de profundidad, optó por probar fortuna desde lejos con un chut de Alberto García que salió fuera mansamente.
Nada más comenzar el segundo tiempo, una incorporación de Alberto García, que irrumpió por sorpresa en el área, generó la llegada más clara del equipo local hasta ese momento, pero el remate no vio puerta.
Con diez
El Coruxo pasó a manejar la pelota y el control del encuentro ante un Albacete replegado y que parecía dar por bueno el empate a la espera de su ocasión en alguna contra o en una jugada a balón parado. Los resultados de sus rivales eran un buen aliado en esa estrategia. Antúnez volvió a probar suerte desde lejos, con un disparo duro aunque centrado que apenas inquietó a Miguel.
Dos tarjetas que vio Miguel Núñez, tan merecidas como evitables, dejaron al Albacete con un hombre menos con más de 20 minutos por delante. Antonio Gómez reaccionó de inmediato y dio entrada a Herreros por Víctor Curto para dar más solidez al dispositivo de contención. Las noticias de las derrotas de Atlético B y Oviedo seguían favoreciendo sus intereses, todo lo contrario que para el Coruxo, que no dejaba de recibir noticias negativas de otros campos que le abocaban a la plaza de promoción. Josiño Abalde dio entrada a Zurbano. Las prisas apremiaban al equipo verde y la intranquilidad comenzó a apoderarse de la afición local. Pero en medio de la inquietud llegó un regalo inesperado. Víctor Besada controló con el pecho un balón que midió mal Joan Castillo. El central tocó levemente al atacante del Coruxo en el área. El colegiado entendió que el contacto era suficiente para señalar penalti y no lo dudó pese a las protestas de los jugadores del Albacete. Jonathan Antúnez, que había fallado varias penas máximas esta temporada, no dudó en asumir la responsabilidad y engañó a Miguel en el lanzamiento. 1-0 y salvación. La derrota no importó en exceso al equipo de Antonio Gómez que aseguró igualmente su cuarta plaza por los pinchazos de sus dos rivales directos.
Había salido el Albacete decidido a no fiar a terceros su pase a la fase de ascenso y pronto comenzó a generar ocasiones de peligro ante la meta de Alberto. Sergio Molina y Adriá fueron los primeros en poner en aprietos al cancerbero local, quien, a los diez minutos de juego, contó con un aliado inesperado para evitar el 0-1. Una buena combinación en la parte izquierda del ataque del equipo albaceteño la finalizó Adriá con un trallazo que se estampó en el travesaño de la portería del Coruxo.
El conjunto local, algo parsimonioso, parecía más pendiente de saber qué sucedía en otros campos para obrar en consecuencia. Su juego, excesivamente plano, apenas ponía en aprietos a los pupilos de Antonio Gómez, sobrios atrás y con una mayor intensidad en el juego.
Sin embargo, coincidiendo con las noticias que llegaban de las derrotas del Atlético B y Oviedo, el equipo manchego redujo su dominio frente al equipo vigués, que pasó a discutir más la posesión de la pelota y empezó a desperezarse.
Buscó el juego asociativo el conjunto de Josiño Abalde, pero sin brío ni ideas para superar la férrea línea defensiva del Albacete. El Coruxo, ante la falta de profundidad, optó por probar fortuna desde lejos con un chut de Alberto García que salió fuera mansamente.
Nada más comenzar el segundo tiempo, una incorporación de Alberto García, que irrumpió por sorpresa en el área, generó la llegada más clara del equipo local hasta ese momento, pero el remate no vio puerta.
Con diez
El Coruxo pasó a manejar la pelota y el control del encuentro ante un Albacete replegado y que parecía dar por bueno el empate a la espera de su ocasión en alguna contra o en una jugada a balón parado. Los resultados de sus rivales eran un buen aliado en esa estrategia. Antúnez volvió a probar suerte desde lejos, con un disparo duro aunque centrado que apenas inquietó a Miguel.
Dos tarjetas que vio Miguel Núñez, tan merecidas como evitables, dejaron al Albacete con un hombre menos con más de 20 minutos por delante. Antonio Gómez reaccionó de inmediato y dio entrada a Herreros por Víctor Curto para dar más solidez al dispositivo de contención. Las noticias de las derrotas de Atlético B y Oviedo seguían favoreciendo sus intereses, todo lo contrario que para el Coruxo, que no dejaba de recibir noticias negativas de otros campos que le abocaban a la plaza de promoción. Josiño Abalde dio entrada a Zurbano. Las prisas apremiaban al equipo verde y la intranquilidad comenzó a apoderarse de la afición local. Pero en medio de la inquietud llegó un regalo inesperado. Víctor Besada controló con el pecho un balón que midió mal Joan Castillo. El central tocó levemente al atacante del Coruxo en el área. El colegiado entendió que el contacto era suficiente para señalar penalti y no lo dudó pese a las protestas de los jugadores del Albacete. Jonathan Antúnez, que había fallado varias penas máximas esta temporada, no dudó en asumir la responsabilidad y engañó a Miguel en el lanzamiento. 1-0 y salvación. La derrota no importó en exceso al equipo de Antonio Gómez que aseguró igualmente su cuarta plaza por los pinchazos de sus dos rivales directos.
XIX Memorial Rommel Fernández
El Domingo, 6 de Mayo hace 19 años que nuestro querido jugador Rommel Fernández perdió la vida en la carretera de Tinajeros. Como cada año “su” Peña le realizara un memorial en el lugar del trágico accidente. Siempre Rommel¡¡ Aupa Alba¡¡¡¡
CURVA ROMMEL EN LAS REDES SOCIALES
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El 23 de noviembre
empezamos una nueva andadura en las redes sociales.
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Esperemos tenerles informados al minuto
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